Una historia de fronteras
La Litera es también un territorio con historia marcada por su signo fronterizo. Los elementos del patrimonio se distribuyen por los trazados urbanos de sus pueblos. Cuna de hombres universales como San José de Calasanz, fundador de las Escuelas Pías. Tierra de pequeñas localidades llenas de encanto como Baldellou, Peralta de Calasanz, Castillonroy, Camporrells, Baells, Albeada, Esplús, San Esteban, Vencillón, Azanuy, Alcampell o Altorricón, La Litera tiene en la cultura uno de sus elementos diferenciales.
Su carácter de vecindad con Cataluña ha permitido que en la mayoría de sus localidades se utilice el bilingüismo, siendo también muy importante su actividad cultural y la inquietud de sus gentes por recuperar y difundir los elementos propios de su cultura.
Binéfar y Tamarite comparten la capitalidad de La Litera. En la segunda de ellas, un paseo tranquilo y sosegado por sus calles nos ayudan a contemplar la paz y la armonía que se respira en esta tierra. Son importantes sus alfombras coloristas del Corpus. En Binéfar lo más destacado es la iglesia gótica de San Pedro, del siglo XVI.
Todo un reto es conocer la historia y las leyendas que esconden sus rincones y pueblos abandonados. El viajero descubrirá a su paso ermitas, torreones, casas señoriales, antiguos lavaderos y escudos nobiliarios.
El Camino de Santiago, que pasa por la comarca de la Litera, corresponde al ramal catalán, que procede de Montserrat y cruza Aragón pasando por Huesca y San Juan de la Peña, para unirse al ramal del Somport en Puente la Reina.