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Naturaleza

Diversidad en piedra y en agua

Hoya de Huesca es una zona de transición entre la estepa monegrina y el Pirineo. Encontramos un paisaje de sierra de un valor natural incalculable, tanto por sus picos más reconocibles (Guara, 2.077 m. y Gratal, 1.567 m.), como por sus ríos (Isuela, Flumen, Gállego) que forman barrancos, cañones, foces y gorgas.


Parte de la Hoya de Huesca se enmarca en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, además de poseer varios Lugares de Importancia Comunitaria y Zonas de especial protección para las aves.


El sur, la llamada cariñosamente tierra plana, es un amplio territorio cerealista bañado por aguas fluviales y embalses como el de La Sotonera. Paisajes infinitos donde la tranquilidad es la reina. El paraje serrano se impone sobre el terreno llano una vez rebasada la depresión geográfica central (denominada hoya), donde se encuentra la capital, Huesca.

La tierra comienza a levantarse, alcanzando en pocos kilómetros alturas que oscilan entre los 1.500 m. y los 2.000 m. Se alzan de este a oeste las sierras de Gratal, Guara, Loarre, Santo Domingo y Caballera, en cuyas laderas encontramos pintorescos pueblos de piedra arenisca que adornan la estampa.

La piedra es la protagonista natural en Hoya de Huesca. La naturaleza, una vez más, nos sorprende con sus impresionantes creaciones: los mallos. Los mallos son formaciones geológicas únicas. Farallones de conglomerado que se asemejan a torreones, unos rascacielos naturales de asombrosa verticalidad. El más reconocido ejemplo de este tipo de formación son los Mallos de Riglos, aunque los encontramos a lo largo de la comarca: mallos de Agüero, mallos de Murillo y mallos de Vadiello, además del impactante Salto de Roldán. Son el hogar de aves rapaces como el buitre leonado, el milano real, el águila real o el quebrantahuesos.

La roca también adquiere otras formas fruto de la erosión fluvial, como las foces (Foz de Salinas y foz de Escalete), los cañones (ríos Guatizalema, Formiga, Flumen…), las gorgas (como las de San Julián y las de San Cristóbal), los barrancos (La Pillera)...

¡Tampoco falta el agua en esta comarca! Embalses, pozas y albercas frecuentadas por interesantes aves, animales e insectos se reparten a lo largo y ancho de la Hoya. Encontramos lugares que destacan por su belleza, como los embalses de La Peña, de Vadiello o de Arguis y las pozas de Belsué o de Los Molinos de Sipán, así como lugares que destacan por su riqueza faunística, como lo es el embalse de La Sotonera, uno de los más importantes hábitats para pájaros acuáticos según la Sociedad Española de Ornitología y el Gobierno de Aragón.