Tierra donde el agua forma un papel importante tanto en su configuración geográfica como económica, arropada por los ríos Cinca y Noguera Ribagorzana, y atravesada por el canal de Aragón y Cataluña. Un territorio en el que convive el desarrollo agrícola y ganadero con las tradiciones más antiguas de cultivo. Desde el olivar de La Litera alta,
a los trigos y las alfalfas, la fruta dulce del llano, la riqueza del territorio ha permitido el asentamiento de la población y de importantes industrias agroalimentarias. La Litera es, también, un territorio con una historia marcada por su signo fronterizo. Los elementos del patrimonio se distribuyen por los trazados urbanos de sus pueblos. Cuna de hombres universales como San José de Calasanz, y tierra de pequeñas localidades llenas de encanto, como Baldellou, Peralta de Calasanz, Castillonroy, Camporrells, Baells, Albeada, Esplús, San Esteban, Vencillón, Azanuy, Alcampell o Altorricón.